Alguien deberia tener un Orfanato...Para todas esas cosas que ya nadie quiere...

MÚSICA URUGUAYA....

Confío


Confío en el momento presente.
Mi mente puede circular a gran velocidad desde el futuro al pasado y volver, o quedarse quieta en este momento y expandirse.

Confío en mi cuerpo.
Es un excelente receptáculo de mi consciencia y, aunque veces no me responde como quisiera, es el único que me acompaña incondicionalmente.

Confío en lo que contiene a mi cuerpo.
La tierra bajo mis pies, el aire que rodea mi piel, forman un perfecto marco que no cuestiona si estoy gordo flaco. Me permiten sentirme.

Confío en la respiración.
El aire que respiro es el mismo que me contiene, es el mismo que nutre a las plantas. No me juzga, se da para mí sin importarle como lo desaprovecho a veces.

Confío en mis sentidos.
Lo que veo, lo que escucho, lo que ciento: una enciclopedia de sensaciones. Mis percepciones me indican lo que debo hacer, siempre y cuando el ruido de la mente me deje leer.

Confío en el horizonte, en lo que se viene.
Aprendo de él porque se amolda perfectamente a la tierra donde se apoya. Ojalá yo pudiera amoldarme tan fácil a lo que aparece.

Confío en la abundancia.
Se que hay de todo para todos y que siempre alcanza. No sucumbo a mi miedo a no tener y me abro a recibir. Todo llega, solo hay que saber donde.

Confío en el universo.
Lo que necesito llegará a mi puerta y aquello que debo ver aparecerá frente a mis ojos. Confío en que mi mente estará despejada y entonces podré tomar sabias decisiones.

Confío en mi confianza.
Aun en los momentos de desconfianza y desasosiego, mantengo la confianza en la confianza. Presentes en mi memoria los momentos de certeza, espero a que regresen, quieto.

Sin confianza no hay movimiento. La desconfianza genera apego, retención. En el apego, la energía se estanca. Hay que confiar, sino morimos.

Abril 22, Día de la Madre Tierra

La armonía entre los seres humanos y la naturaleza concentrará hoy, 22 de abril, un debate interactivo con motivo del “Día de la Madre Tierra” instituido hace dos años por la Asamblea General de Naciones Unidas.El intercambio lleva por título “Entre la economía verde y los derechos de la Naturaleza”, y está auspiciado por la Misión Permanente de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Según un comunicado de esa sede diplomática, el diálogo tiene por objetivo examinar cómo los seres humanos pueden relacionarse mejor con el mundo que les rodea a través de un enfoque holístico del desarrollo sostenible en armonía con la naturaleza.
Al mismo tiempo, servirá para conocer diferentes experiencias nacionales en la medición de ese progreso mediante indicadores alternativos a los usados tradicionalmente.
Los organizadores esperan que los resultados del debate contribuyan a las discusiones previas a la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible (Río+20), a celebrarse en Río de Janeiro, Brasil en junio del próximo año.
El Día de la Madre Tierra fue instituido por una resolución cuyo texto subrayó que “para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras es necesario promover la armonía con la naturaleza y la Tierra”.
Asimismo, precisó que “la Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar” y que la propia expresión de Madre Tierra demuestra “la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que todos habitamos”.
El documento de la Asamblea General de la ONU fue adoptado en presencia del presidente boliviano, Evo Morales, quien en esa ocasión denunció al “capitalismo desarrollista que coloca al hombre como el dueño absoluto del planeta”.
”Ha llegado la hora de reconocer que la Tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a la Tierra, que nuestra misión en el mundo es velar por los derechos, no sólo de los seres humanos, sino también de la Madre Tierra y de todos los seres vivos”, dijo Morales.
Unos meses más tarde, el máximo órgano de la ONU aprobó otra resolución impulsada por Bolivia y titulada Armonía con la Naturaleza. Esa idea es defendida como un concepto que va más allá del cambio climático, el medio ambiente y el desarrollo sostenible para abarcar “el equilibrio entre los seres humanos y la Madre Tierra”.
Naciones Unidas, abril 20, 2011 (PL)
Sitio relacionado:
ONU

NO ME ESPERES

una isla es un violín rojo
no hay caminos cuando sale un sol y la curva es mi novia
una línea pide divorcio
pero si todo es cuadrado las nubes tienen ojos

va de prisa y es una brisa
la flecha es como el viento
la casa esta despoblada de un peine
esqueleto pudo ser un sapito pero había un eclipse

la pelota es una luna domesticada
la carrera es de 10km y ya está la largada
.................................
..................................
no me esperes
gracias

jOTA

ÁMAME AL VIENTO

"Ámame al viento...
Deja que los cuerpos navegando unidos respiren juntos... Déjame caminar tu sangre en el torrente que te golpea el pecho"...."Ámame al viento"...Leer más

NUEVE RITUALES DIARIOS

Sonríe, respira y anda lento”
~ Thich Nhat Hanh, monje zen.

¿Sientes que pasas por tu día, sin realmente vivirlo? Como si la vida estuviera de paso, uno esperando siempre que algo suceda, preparándose para el después.
Hoy no es la preparación de mañana. Hoy es el evento principal.
Vivir completamente hoy estando presente y atento. Esto es más fácil decirlo que realmente hacerlo: la atención plena no es un hábito que se incorpora fácilmente. Para apreciar cada momento cada día, podemos intentar ver cada cosa que hacemos como un rito de atención plena.
Un ritual no significa hacer algo mecánicamente sin atención. Sino que es una forma de hacer algo bueno para la propia vida, de manera tal que uno no olvide lo que es importante. Hecho atentamente, un ritual te recuerda estar consciente. Sin atención, carece de sentido.
A continuación, nueve ritos de atención plena que nos ayudan a apreciar cada momento.
1. Sentarse en la mañana.
Luego de levantarse, en un momento de espera, cuando el café se está haciendo, sentarse en un almohadón en el piso. Se puede usar este momento para estirar el cuerpo, mejorar la flexibilidad o también para focalizar solo en la respiración, el aire que entra y sale del cuerpo. Aun sin experiencia meditando, este rito ayuda a comenzar el día de otra manera.
2. Cepillarse los dientes
Esto lo hacemos a diario pero la mayoría de las veces sin prestar atención, pensando en lo que debemos hacer luego. Concentrarnos solo en el acto de cepillar, cada pasada por cada diente, de un lado al otro de la boca, nos permite realizar un mejor trabajo y darnos cuenta cuanto hacemos en piloto automático.
3. Comer atento
Apagar la televisión, dejar de lado la computadora y el celular, incluso cerrar el libro o el diario. Si comes siempre con todo ese estímulo, comer atento parece aburrido, pero es la única manera de apreciar la comida en su totalidad: su sabor, su textura. Al sentir cada bocado la comida sabe mejor y uno se siente agradecido por ésta.
4. Lavar los platos
Al terminar de comer, lava los platos inmediatamente, prestando total atención a las manos, el agua y el plato.
“Un monje preguntó a Joshu – Acabo de ingresar al monasterio, por favor, enséñeme -. Joshu preguntó – ¿Has comido tu arroz hoy? – el monje respondió – Si, he comido -. Joshu dijo entonces – Entonces ve y lava tu cuenco.
El monje, en ese momento, se iluminó.”
5. Toma el té
Existen tradiciones muy antiguas respecto a la ceremonia del te. Cuando tomas te como un acto de atención plena te conectas con millones de personas que han hecho lo mismo durante miles de años. Prepara tu propia ceremonia del te, sírvelo lentamente, tómalo atentamente. Si puedes dejar un momento de tu día para esto, tu día se transformará.
6. Camina lento
Si puedes tomarte un pequeño descanso de tu trabajo, aprovéchalo para caminar al aire libre. Lento, cada paso, atento. Presta atención a tu respiración, a todo lo que te rodea, los sonidos, los olores.
7. Lee en silencio
Encuentra un momento tranquilo en un lugar tranquilo y lee un buen libro. Sin computadoras o televisión cerca, sin celulares, solo leer completamente atento a la lectura. Parece contradictorio que la mente deje el momento presente para adentrarse en un libro, pero es una excelente práctica de focalizacion.
8. Mira a alguien con agradecimiento
Cada día, busca a alguien que aprecies. En vez de mirarlo como siempre lo haces, míralo realmente. Ve a la persona tal como es y agradece su existencia. Si te sientes generoso, dile a la persona lo agradecido que estás.
9. Trabaja focalizado
Comienza tu día laboral eligiendo una tarea que realmente marcará la diferencia en tu trabajo y deja lo demás de lado. Realiza solo esa tarea sin cambiar a otra de manera inconsciente. Single-tasking (lo inverso de multitasking o multitarea), una sola cosa a la vez, es la mejor forma de mantener el foco.
Estos rituales no son lo únicos momentos en los que debemos mantenernos atentos, pero son buenos recordatorios de ello. Prueba algunos y experimenta lo diferente que puede ser tu vida.
Artículo original: “9 Mindfulness Rituals to Make Your Day Better” : http://zenhabits.net/ritual/